Días así... así con ese olor a primavera... días que hacen que mi cuerpo sienta flotar. Una sensación que no logro definir con palabras recorre cada una de mis células.
Y me dejo llevar... es como poner la mente en blanco por algunos minutos.
Extrañaba eso... el sentirme libre... sin preocupaciones, miedos, angustias o frustraciones... y volví a ser yo... por un rato, por pocos minutos... volví a ver un paisaje que creí olvidado...
Éstas son las últimas cosas – escribía ella -. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo. No espero que me entiendas. Tú no has visto nada de esto y, aunque lo intentaras, jamás podrías imaginártelo. Éstas son las últimas cosas. Una casa está aquí un día y al día siguiente desaparece. Una calle, por la que uno caminaba ayer, hoy ya no está aquí. Incluso el clima cambia de forma continua: un día de sol, seguido de uno de lluvia; un día de nieve, luego uno de niebla; templado, después fresco; viento seguido de quietud; un rato de frío intenso y hoy, por ejemplo, en pleno invierno, una tarde de luz esplendorosa, tan cálida, que no necesitas llevar más que un jersey. Cuando vives en la ciudad, aprendes a no dar nada por sentado. Cierras los ojos un momento, o te das la vuelta para mirar otra cosa y aquella que tenías delante desaparece de repente. Nada perdura, ya ves, ni siquiera los pensamientos en tu interior. Y no vale la pena perder el tiempo buscándolos; una vez que una cosa desaparece, ha llegado su fin
Siempre es volver a lo mismo A sentir esa pesadumbre que me atrapa, me sofoca Hoy no se por qué escribo. No se por qué digo lo que digo o hago lo que hago. Extraño momentos, sensaciones, olores, colores… extraño. No puedo reemplazar un paisaje por otro. No puedo convencerme de que es mejor dejar pasar el tiempo y que las cosas tomen su curso. Las ideas se amontonan y encuentran un espacio que hacen propio en mi cerebro. Necesito alejarme de todo, de todos, de mi. Debería avanzar y sin embargo estoy acá, estática… recordando lo que fue, lo que pudo ser. Es esta verborragia constante que me altera. Estas ganas de no pensar. De permanecer adormecida y calmar las sensaciones.